(Escrito en 1997)

El 25 de septiembre de 1897 nacía en un pueblo del estado sureño de Mississipí -New Albany- el escritor norteamericano William Faulkner. Faulkner, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1950 (aunque correspondiente al año anterior), es al novelista, junto con Kafka, con el que la crítica compara habitualmente a muchos escritores noveles ,“faulknerianos”. Sobre todo si estos provienen de provincias y en sus novelas relucen la pasión, lo rural, el odio, la luz, la violencia… aunque nunca hayan leído al insigne novelista, cuentista, poeta, ensayista y hasta guionista en Hollywood. En un principio la propia crítica norteamericana acogió a Faulkner con frialdad, al contrario que en Europa donde en Francia es considerado un autor local; en España antes de la Guerra Civil se le valoró como un gran escritor, en la Revista de Occidente aparecen diversos artículos en este sentido.

William Faulkner junto con Dos Passos, Steinbeck, Fitzgerald y Hemingway pertenecen a esa gran generación perdida de autores norteamericanos de las dos posguerras mundiales, que influidos entre otros por Mark Twain, Henry James y el naturalista Zola, dotan a sus personajes de un lenguaje que refleja la cotidianidad de las escenas y se apartan de los remilgos expresivos que la sociedad puritana norteamericana imponía a sus escritores. Sin embargo Faulkner presenta en muchas de sus novelas -por ejemplo El ruido y la furia y Mientras agonizo- la influencia de James Joyce y su técnica del “monólogo interior”, donde se descubre al lector esa realidad íntima y subconsciente de los personajes. Aparte del escritor irlandés el otro gran polo de influencia de Faulkner es Dostoyewski, como el escritor ruso crea su propio mundo literario lleno de fuerza dramática.

Nace en el decadente y profundo Sur
El origen biográfico de William Faulkner hay que buscarlo en su bisabuelo de origen escocés “Old Colonel”, que se reencarnaría como el Coronel Sartoris en la novela Sartoris. William Clark Falkner -el novelista añadiría la “u” de Faulkner al firmar sus primeros escritos- participó en la Guerra de Secesión en el bando de los perdedores confederados, incluso sus paisanos le erigieron una estatua de mármol de Carrara en el pueblo de Ripley por su heroicidad en la batalla de Manassas. Fue también autor de La Rosa Blanca de Menphis, un best seller de la época. La derrota en la Guerra Civil se manifestará implícitamente y explícitamente en casi todos los textos de Faulkner, el pesimismo y la decadencia sureña formarán parte de sus personajes a lo largo y ancho de su ficticio y mítico condado de Yoknapatawpha. Durante la guerra el viejo coronel se dedicó al contrabando, amasó algo de dinero y montó negocios con el ferrocarril y la banca.

El 25 de septiembre de 1897 nace, en New Albany, William Cuthber Faulkner. En 1902 y dentro del mismo estado de Mississipí la familia se traslada a Oxford donde el escritor vivirá la mayor parte de su vida. Allí comienza a ir a la escuela con ocho años de edad y pronto se da cuenta que el estudio no es lo suyo. Las piras o novillos -quizá influenciado por otro ribereño del Mississipí, Tom Sawyer- son una constante en su educación, acude al último curso sólo para jugar al fútbol americano, le rompen la nariz y no le dan lógicamente el diploma de Enseñanza Media. Sin embargo una vez que le preguntaron de pequeño que es lo que quería ser de mayor contestó que “escritor”. Con once años presenció una escena que alimentaría su universo literario pero que a la vez reflejaba la dura realidad del viejo sur. A Nelse Patton, un negro, le lincharon en la plaza de Oxford por asaltar a la mujer de un carcelero. A Patton la muchedumbre lo capturó, más tarde lo castraron, lo arrastraron en un coche con una soga atada al cuello hasta la plaza y allí colgaron su cuerpo desnudo en un árbol.

Aviador frustrado
Los Estados Unidos entraron en la Primera Guerra Mundial en 1917, el joven Faulkner intentó alistarse como piloto -la aviación fue otra constante en su vida- pero le rechazaron porque sus 1,65 centímetros no daban la talla. Antes con 17 años había escrito sus primeros versos y había conocido a Estelle Oldham que después de divorciarse de un abogado de Hawai sería su esposa allá por 1929. Tras no admitirle el ejercito norteamericano en sus filas cruzó la frontera canadiense y se presentó en Toronto ante la RAF británica como voluntario. Nunca entró en combate, lo cual no fue obstáculo para que a su regreso a Oxford luciera una cojera sugerida en el conflicto, pero producida de verdad esquiando en Francia. Durante los primeros años veinte trabaja en Nueva York como instructor de Boy Scouts y de vendedor en una librería. En 1922 despacha en la Oficina de Correos de la Universidad de Mississipí, donde en vez de atender a los clientes se dedica a leer -incluso las revistas antes de que las abran sus dueños- y escribir. A causa de su afición a la bebida -el bourbon formará parte de su existencia tanto como la escritura- pierde su puesto de jefe de los exploradores y de la Oficina de Correos.

William Faulkner escribe su primera novela La paga de los soldados en 1925, la publica al año siguiente – obtiene 200 dolares- por recomendación de su amigo e influyente novelista Sherwood Anderson. La novela aborda, al igual que durante esos años Tres Soldados de Dos Passos y Adiós a las armas de Hemingway, los efectos que la guerra ha producido en los soldados, que en el periodo de paz se sienten desplazados y destruidos física y moralmente. Durante seis meses cumple el sueño de todo joven norteamericano y viaja por Europa, en concreto visita Italia, Suiza, Francia e Inglaterra.

El condado de Yoknapatawpha
De regreso a casa comienza una larga y extensa andadura como novelista. En 1929 publica su segunda novela Mosquitos -según los críticos la más floja- y Sartoris, la primera de las novelas de Faulkner que se desarrollan en el condado de Yoknapatawpha. Este condado ficticio será el escenario de la mayor parte de las tramas familiares entre los Sartoris, los Compson, los Snopes, los MacCaslin… que poblarán ese mundo fascinante de la obra de Faulkner.

El condado de Yoknapatawpha es un país imaginario como el Macondo de García Márquez, la Balbec de Proust o la Región de Benet -el escritor hispano de más veneración por Faulkner- que sin embargo es el calco de su tierra natal. La ciudad de Jefferson, capital del inventado condado es la traslación de la Oxford del verdadero condado de Lafayette en el estado de Mississipi, por cierto descubierto por el español Hernando de Soto en 1540. En los límites de Yoknapatawpha se desarrollan ante el lector una serie de escenas sorprendentes, variadas, de hechos y dramas, casi siempre motivadas por el recuerdo y las secuelas de la Guerra Civil. William Faulkner evoca en este lugar geográfico los mitos y las leyendas del viejo sur. El escritor describió tan profusamente el condado de Yoknapatawpha que hasta elaboró un mapa con delimitaciones geográficas, además lo censó con 9.313 negros y 6.298 blancos, proporción parecida a la del verdadero condado de Lafayette. La forma y el color de sus lugares, los cambios estacionales y el profundo conocimiento de sus personajes avalan la transferencia mimética entre lo vivido y lo fabulado.

A partir del éxito de Sartoris que vendió 160.000 ejemplares se editan de forma continuada El sonido y la furia, Mientras agonizo, Santuario y Luz de Agosto. En 1930 compra Rowan Oak que es una antigua plantación cercana a Oxford y que se convertirá en su casa el resto de su vida. Allí nacieron sus dos hijas Alabama -que sólo vivió unos días- y Jill. Al año siguiente Hollywood le reclama como guionista y trabaja para Howard Hawks. Entre otras películas Faulkner colaboró en Camino a la Gloria, Tener y no tener basada en una novela de Hemingway o El largo sueño del escritor de novela negra Raymond Chandler. También se filman sin que Faulkner intervenga versiones de sus novelas Santuario (La historia de Temple Drake) y El ruido y la furia. En plena labor de guionista comienza su affaire con Menta Carpenter, secretaria de Howard Hawks y durante unos veinte años amante del novelista. Más tarde tendría otra aventura romántica con una Joan Williams, una escritora a quién consideraba su protegida. De su paso por la meca del cine los originales hermanos Joel y Ethan Coen parecen que se inspiraron para realizar la película Barton Fink.

Durante esta época el escritor vuelve a dedicarse a la aviación, obtiene el título de piloto y se compra una avioneta monoplano. Poco después escribe Pylon, novela situada en Nueva Orleáns en los ambientes de los aviadores profesionales que van realizando exhibiciones circenses.

Un granjero en Suecia
En 1936 prosigue con sus narraciones sobre el sur con ¡Absalom, Absalom!, Los invictos, Palmeras salvajes, El villorrio y Desciende, Moisés. Durante la década de los cuarenta sus contemporáneos comienzan a considerarle un gran artista, le nombran miembro de la Academia de las Artes y las Letras Norteamericanas y en 1950 le otorgan el Premio Nobel de Literatura. El galardón correspondía a 1949 pero fueron tales las disquisiciones del jurado entre Hemingway (siempre su rival literario, separados en las letras y unidos por el alcohol), Steinbeck, Pasternak, Sholokhov, Mauriac, Camús y el propio Faulkner que el comité acabó concediendo el premio en 1950. Cuando se enteró de la elección comentó “que era un granjero que escribía y que no puedo ir a Estocolmo a recoger el premio porque está muy lejos”. Finalmente su esposa y su hija le convencieron y apareció en la capital sueca donde pronunció un discurso que en directo no se entendió -alejado del micrófono y con su peculiar acento sureño- pero que cuando se vio transcrito y se digirió causo conmoción por su profundidad intelectual y literaria.

Con este reconocimiento mundial es nombrado escritor invitado en la prestigiosa Universidad de Virginia y logra el premio Pulitzer en dos ocasiones: 1955 con Una fábula y en 1962 con Los rateros. Sin embargo su salud comenzaba a desmoronarse. El abundante consumo de alcohol y algunas caídas de los caballos que le produjeron diversas roturas fueron las causas de su deterioro físico. Precisamente las secuelas de una de estas caídas le causo la muerte el 6 de julio de 1962 en su casa de Rowan Oak. Fue enterrado al día siguiente en el cementerio de Saint Peter en Oxford, Mississipi.

El profundo Sur, protagonista de su obra
William Faulkner publicó diecinueve novelas, unos noventa relatos y cuentos, y doce ensayos. Casi todos los argumentos de esta extensa obra se desarrollan en el ficticio condado de Yoknapatawpha (catorce novelas e innumerables relatos). Las novelas de Faulkner casi no se pueden leer parcialmente, es en su conjunto como adquieren su pleno sentido y significación. Raramente en este mundo literario una novela e incluso una trilogía agota la información con respecto a sus personajes, y menos todavía a una de sus familias. Sus argumentos no se desarrollan bajo el prisma de clases sociales y la lucha entre ellas (como muchas de las novelas desde el siglo XVIII), sino como tensiones entre clanes familiares en el decadente y profundo sur tradicional.

Las historías cortas o cuentos eran para Faulkner algo próximo a los poemas por la precisión con la que se debía colocar cada palabra. Admiraba en este sentido a Chejov y comparaba al cuento con una salón pequeño donde lo desaliñado y la suciedad se nota más, por eso el lenguaje debía ser exacto, ordenado y nada ostentoso.

Faulkner que decía leer todos los años El Quijote era muy disciplinado a la hora de escribir. Podía ir a dormir totalmente borracho y estar trabajando al día siguiente desde las ocho de la mañana hasta el mediodía. Tras la comida escribía con una letra pequeña e ilegible hasta las cuatro, y después de cenar podía estar trasegando bourbon unas cuantas horas.

La paga de los soldados (1926)
Es la primera novela de Faulkner y trata sobre la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias. El eje central de la novela es el Teniente Donald Mahon, un piloto de combate derribado en Europa y que es creído muerto, pero que misteriosamente no es así aunque tenga como recuerdo una espantosa cicatriz en su cabeza. Sin embargo no puede recordar nada de su vida anterior en su ciudad natal, Charlestown, Georgia.

Los mosquitos (1927)
La novela de menor éxito de Faulkner, es una sátira sobre estéticas literarias y artísticas en Nueva Orleans. Mucha de la novela tiene lugar sobre un yate en el Lago Ponchartrain.

Sartoris (1929)
Primera novela de Faulkner que se desarrolla en el mítico condado de Yoknapatawpha y donde se presenta al lector la familia Saroris y a su patriarca el Coronel, personaje inspirado en su bisabuelo héroe de la Guerra Civil americana. Llegó a vender 160.000 ejemplares en 35 ediciones.

El ruido y la furia (1929)

Cuarta novela y primera obra maestra, muchos críticos consideran su obra más fina. Retrata la decadencia de la familia Compson. La novela se divide en cuatro partes, cada una de ellas contada por un narrador diferente.

Mientras agonizo (1930)
Importante novela por su técnica del “monólogo interior”. La familia Bundren emprende un viaje a Jefferson para enterrar entre su gente a su madre muerta.

Santuario (1931)
La novela explora la aflicción, la comunidad y la familia. Es para mucho la mejor novela de Faulkner. Narra la historia de Temple Drake, Gowan Stevens y de Popeye, un siniestro contrabandista .

Luz de Agosto (1932)
Una de las mejores novelas de Faulkner, cuenta la historia de un huérfano con una parte de raza negra en su cuerpo. La religión calvinista está perfectamente representada en esta obra.

Pylon (1935)
Una de las pocas novelas que no se desarrollan en el condado de Yoknapatawpha. Pylon se sitúa en Nueva Orleans en los ambientes de los aviadores profesionales que realizan exhibiciones de feria en feria.

¡Absalom, Absalom! (1936)

Para Faulkner su gran obra maestra, Absalom, Absalom! cuenta la historia a principios del siglo XIX en Virginia Occidental de Thomas Sutpen, hijo de un blanco pobre. La novela tiene una prosa densa donde se narra los conflictos sociales y raciales del viejo sur.

Los Invictos (1938)
Novela fácil de leer. Describe las aventuras de Bayard Sartoris, su amigo negro Ringo y su abuela Rosa Millard durante la Guerra Civil. Es entrañable, tierna y sensible.

Las palmeras salvajes (1939)
Es la historia de amor entre Saquea Wilbourne y Charlotte Rittenmeyer durante la gran inundación fluvial del Mississippi en 1927.

El villorrio (1940)
Es la primera narración de la trilogía de los Snopes que se va más allá de la Segunda Guerra Mundial con En la ciudad (1957) y La mansión (1959).

Desciende, Moisés (1942)
Otra de las obras maestras de Faulkner, es una novela episódica que consta de historias cortas con varias secuencias de humor. Se narra la historia de otra familia aristocrática sureña, los McCaslin, y en especial de su patriarca Lucius Quintus Carothers McCaslin y sus muchos descendientes negros y blancos. Desciende, Moisés es una exploración sobre las razas y su mestizaje.

Intruso en el polvo (1948)

Casi una novela policiaca en donde se intenta librar de un linchamiento al negro Lucas Beauchamp, acusado de asesinar un hombre blanco, y buscar al verdadero culpable.

Requiem para una monja (1951)
Es una continuación de Santuario, se nos presenta a Temple Drake ocho años después de sus aventuras con Popeye. Se sigue contando la historia del estado de Mississippi, del condado de Yoknapatawpha, y de que manera el pasado afecta al presente.

Una fábula (1954)
Gana el Premio Pulitzer en 1955 con esta obra. Es una historia alegórica del mundo y la guerra que tiene lugar en las trincheras de Francia en la Primera Guerra Mundial. Faulkner tardó más de diez años en escribir esta novela compleja.

En la ciudad (1957)
Es el volumen segundo de la trilogía antes aludida sobre los Snopes. Continúan las proezas de Flem Snopes que quiere ser alcalde del pueblo, asegurarse una posición económica, y vengar la infidelidad de su esposa.

La mansión (1959)
Novela final de la trilogía, retrata el final trágico de Flem Snopes.

Los Rateros (1962)
Faulkner recibió un segundo Pulitzer con esta que fue su última obra. Es una novela cómica que cuenta las aventuras de tres pícaros ladrones de automóviles por el Mississipi rual.

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