Ya tenemos aquí el 2007, un año que comenzó para mí con la despedida final a Jon Mikel Rodríguez, un amigo y entrenador del Tabirako que nos dejó para siempre. Jon Mikel encarnaba esos entrenadores durangueses de raza, que se apasionan por el basket y que dan todo de si mismo para que el equipo salga adelante y logre altas cotas de competitividad y compañerismo. Su zurda de oro no nos acompasará más las amenas tertulias en las calles del pueblo.

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